Doug Bowser, presidente de Nintendo of America, envió el pasado 19 de noviembre un email a toda la empresa expresando su «angustia y repugna» ante las noticias que relacionan a Bobby Kotick, CEO de Activision Blizzard, con la ocultación de información sobre los abusos que se cometían dentro de la compañía. Se une, así, a Phil Spencer, de Microsoft, y Jim Ryan, de PlayStation, que en los últimos días han enviado comunicaciones internas similares a sus empleados condenando lo que cuenta el reportaje de The Wall Street Journal y ratificando su tolerancia cero ante el acoso y el abuso.

En el email, al que ha tenido acceso Fanbyte (y cuya veracidad ha sido confirmada por Nintendo), Bowser expresa su rechazo ante lo que se puede leer en el diario. «Estas informaciones me resultan angustiosas y repugnantes», dice Bowser. «Van en contra de mis valores y también de las creencias, valores y políticas de Nintendo».

Bowser también dice que Nintendo ha estado «en contacto con Activision, ha tomado medidas y está sopesando otras», aunque no se especifican cuáles; la compañía tampoco ha dado más detalle al confirmar la legitimidad del correo a Fanbyte. El mail ha circulado entre todos los departamentos de Nintendo of America, estudios incluidos, y estaba dirigido a toda la plantlla.

Menciona Bowser a la ESA, el lobby del videojuego norteamericano, del que Activision Blizzard es miembro. Según Bowser, Nintendo lleva al menos una semana colaborando con la ESA para endurecer las medidas contra el acoso y el abuso en el trabajo, y pone presión en el lobby para que sea estricta con sus miembros. «Todas las compañías de la industria deben crear un entorno en el que todo el mundo sea respetado y tratado igual, y donde todo el mundo entienda las consecuencias de no hacerlo», escribe Bowser.

La comunicación, así, va en la línea de las de Spencer y Ryan. El primero escribía que en Xbox estaban «disgustados y profundamente preocupados» con unas prácticas que «no tienen cabida» en la industria del videojuego; por su parte, el CEO de PlayStation lamentaba ante sus empleados que «Activision no ha hecho suficiente para hacer frente a una cultura de discriminación y acoso muy arraigada», y también decía estar en contacto con la compañía para aclarar cuáles son los pasos que tienen pensado dar para evitar que casos de ese tipo se produzcan en el futuro.

Mientras tanto, en Activision siguen intentando calmar la situación sin que Kotick abandone su puesto, una solución por la que apuestan tanto una parte de la plantilla como un pequeño grupo de accionistas. Su última medida ha sido formar un comité de responsabilidad laboral que trabajará para «eliminar cualquier forma de discriminación o abuso en la compañía», además de sumar a la junta un director «nuevo y diverso». Será el propio Kotick el que tenga que enviar informes regulares a este comité para exponer los avances que hace la compañía en este ámbito.

Fuente: AnaitGames