Una relación totalmente indivisible en la industria es la de FIFA con Electronic Arts. El organismo más importante del mundo del fútbol y la empresa de videojuegos se unieron hace décadas para dar forma a la franquicia deportiva y cuya última entrega, FIFA 22, ya se encuentra disponible.

Sin embargo, la sorpresa saltaba la semana pasada al EA anunciar que la posibilidad de renombrar la saga, sin el título de FIFA, estaba sobre la mesa. Ahora, según la información desvelada por The New York Times, los motivos detrás de esta ruptura serían principalmente económicos. La FIFA pretende doblar el coste del uso de sus licencias.

De esta forma, por cada ciclo de cuatro años, coincidiendo con la Copa del Mundo de selecciones, la FIFA busca el pago de una cifra superior a los más de mil millones de dólares, tal y como relatan las fuentes del medio. Esto supondría el doble de lo que abona EA Sports habitualmente y por tanto, las negociaciones se encuentran actualmente estancadas.

La disputa se extiende también a que la FIFA quiere limitar el uso de los derechos a la hora de explotar la marca. Es decir, el ente pretende que la explotación de ingresos de EA provenga directamente del juego, mientras que la desarrolladora busca también beneficiarse también de otros aspectos como los torneos y productos digitales como NFT.

Continúa NY Times relatando que la decisión definitiva es probable que se tome a fin de año y EA ya ha tomado precauciones registrando EA Sports FC en la Unión Europea y en el Reino Unido. Por otra parte, la empresa renovó ayer su relación con FIFPro, el sindicato global de jugadores, lo cual le permite seguir usando equipaciones y futbolistas reales.

Con todo, renovar la licencia con la FIFA tan solo garantiza a EA Sports poder usar el nombre y el logo de la organización, así como los derechos del mundial de fútbol.

Fuente: VidaExtra