Hoy en día, Sega no es ni la sombra de lo que fue hace años cuando junto con Nintendo dominaban el sector de los videojuegos. Aunque su última consola vio la luz el siglo pasado, no debemos olvidar la gran repercusión que tuvo esta compañía. Por ello vamos a recordar los principales sistemas de sobremesa y los juegos de lanzamiento en Sega Europa. Estrenos un poco irregulares, pero lo importante es el recorrido y no el comienzo, como hemos visto en los casos de Nintendo, Sony y Microsoft,.

Master System

Master System no es la primera consola de Sega, pero sí la que nos llegó a Europa. Lo hizo en septiembre de 1987, un año más tarde que su principal competidora Nintendo NES. Seguramente el juego más popular del lanzamiento fue Hang-On que en algunos países como Reino Unido iba en bundle junto a la consola. Una conversión de la recreativa desarrollada por Yu Suzuki, el padre de Shenmue años más tarde. Un arcade de motos bastante sencillo pero entretenido. En países como Alemania la consola se vendía en bundle junto a Transbot, un shoot’em up inspirado en Transformers. Con nuestra nave, que podía convertirse en robot, teníamos que disparar a todo lo que viniera hacia nosotros. Ambos juegos se vendieron en formato cartucho y Sega Card, tarjetas más económicas que los primeros.

Siete juegos más tuvimos el día del lanzamiento. Estos fueron World Grand Prix, uno de los primeros juegos de F1 de consola; Black Belt un beat’em up de scroll lateral y estética karateka; Choplifter en el que controlábamos un helicóptero para disparar y salvar rehenes; Action Fighter un juego de acción y vista cenital; Fantasy Zone un colorido shoot’em up; y Astro Warrior / Pit Pot, que vinieron en un único cartucho los dos. Un catálogo que hacía accesible conversiones de recreativa, pero no muy potente para la presentación de Sega en Europa.

Mega Drive

Mega Drive tiene un catálogo envidiable de lanzamiento, Sega supo cómo hacerlo bien en Europa. En noviembre de 1990 llegaba la consola acompañada de, por entonces, su mascota. Alex Kidd in the Enchanted Castle seguía la estela del juego de Master System y se acercaba a la fórmula Super Mario Bros. Pero tal vez el indispensable fuera Golden Axe, un beat’em up de estética fantástica-medieval que venía de las recreativas. Aunque el más popular fue Altered Beast pues venía en bundle junto a la consola en algunos países. Otro beat’em up que también nos llegaba de los salones arcade y que fue punta de lanza para demostrar de lo que era capaz Mega Drive.

Dieciocho fueron los juegos que nos llegaron al principio de los cuales destacamos Ghouls’n Ghosts de Capcom, secuela del mítico Ghosts’n Goblins, y que era un auténtico desafío por su dificultad. Revenge of Shinobi segundo juego de la saga que mejoraba en todos los aspectos al juego de Master System. Y dos juegos de Yu Suzuki: Super Hang-On y Space Harrier II, ambos consiguieron asombrar con las capacidades de Mega Drive poniendo gráficos punteros para una consola.

El catálogo en general tuvo bastante sabor arcade y de acción con Super Thunder Blade, uno de los dos títulos de lanzamiento de la consola en Japón junto con Space Harrier II, Forgotten Worlds, Rambo III o Mystic Defender en la línea de Golden Axe o Altered Beast pero ambientado en el Japón tradicional. Como sería habitual en futuros lanzamientos de consolas no faltó el género de deportes con World Cup Italia ’90, Arnold Palmer Tournament Golf o Super League Baseball.

Saturn

El lanzamiento de Saturn fue muy accidentado debido a las prisas por el miedo a la novata PlayStation. A Europa nos llegó en julio de 1995 acompañada de solo cuatro juegos, algo habitual en esta generación de consolas. Cuatro géneros diferentes, que definirían un poco los 32bits, entre los que destacamos el de lucha con Virtua Fighter. Un juego que ya habíamos visto en recreativas y nos llegaba a Saturn sin pulir demasiado por las prisas para poder acompañar a la consola. A pesar de ello, es un título bastante entretenido y que sembraba las bases de la saga que nos ha llegado hasta hoy.

Otro de los más conocidos arcades de Sega en la época tuvo su versión para Saturn: Daytona USA. Pero estaba muy poco optimizada para la consola pues el bajo framerate (20 fps) hacía que la sensación de velocidad fuese casi nula. Además si lo comparábamos técnicamente con Ridge Racer que estuvo en el lanzamiento de Playstation sale aún peor parado. Aunque en jugabilidad se notaba la experiencia de Sega en este tipo de juegos.

La sorpresa fue Clockwork Knight, un plataformas en 2D que nos recuerda a Toy Story (Mega Drive/SNES, 1996) por gráficos y jugabilidad. Manejamos a un soldado de juguete que se parece a Don Quijote y demuestra que a Saturn nadie la superaba en el manejo de las 2D. El cuarto juego que nos llegó uno fue International Victory Goal. Una propuesta futbolera de corte arcade que tenía buena jugabilidad, pero pecaba de sencillo y falta de licencias oficiales.

La propuesta de títulos en el lanzamiento de Saturn era consistente en teoría: conducción, deportivo, lucha y plataformas. Pero las prisas hicieron que estos títulos no fueran pulidos como se hubiera esperado de esta compañia (algunos como Virtua Fighter tuvieron meses después una versión mejorada) y en Europa nos quedamos sin Panzer Dragoon que sí estuvo en el lanzamiento americano. Si Sonic hubiera acompañado a la consola como hizo Nintendo con Super Mario 64, tal vez la historia hubiera sido diferente.

Dreamcast

Sega nos trajo a Europa en octubre de 1999 una máquina adelantada a su época. Dreamcast ocultaba una Sega un poco perdida en sus decisiones, pero su lanzamiento fue más organizado que el de Saturn. Tenía que hacer frente a la futura PS2 y su catálogo de lanzamiento era toda una declaración de intenciones. Nueve títulos que demostraban la potencia de la consola y las nuevas posibilidades de jugar. Entre todos, un acierto: Sonic Adventure. Por fin el erizo azul acompañaba el lanzamiento de una consola de sobremesa y lo hacía con una aventura muy completa. El indispensable del principio y uno de los mejores juegos del catálogo de Dreamcast.

El género de lucha también estaba presente con Virtua Fighter 3tb. Un título que ya nada tenía que ver en gráficos con la primera entrega, pero sí en el estilo de juego, que seguía siendo profundo y difícil de dominar. No era una conversión perfecta de la recreativa, pero sí un buen título que nos dejó asombrados con las posibilidades de la consola.

Otro clásico de los arcades llegó el día uno: Sega Rally Championship, uno de los mejores juegos de este deporte. Gráficamente era un portento y la sensación de velocidad era bastante buena aunque la conversión no estaba tan pulida como nos hubiera gustado. Aún así, esta triada de juegos se convertían ya en una justificación para hacerse con la consola en el lanzamiento.

En este caso Sega tiró de grandes licencias aunque dos juegos pasaron muy desapercibidos y rebosan calidad: Toy Commander y Blue Stinger. El primero un juego de acción en el que tenemos que cumplir misiones con juguetes. El segundo un survival horror que, a pesar de no tener una buena cámara ni jugabilidad, nos engancha por su argumento, un poco como pasó con Deadly Premonitions. Los otros cuatro juegos fueron Expendable e Incoming, ambos de disparos y acción; el beat’em up Dynamite Con; y Pen Pen, de carreras disparatadas con algo parecido a pingüinos. Variedad y calidad acompañaron a esta incomprendida consola.

Sega tuvo muchos aciertos en el lanzamiento de sus consolas, sobre todo el acompañarlos de conversiones de sus recreativas. Variedad de géneros que demostraban el poder del nuevo hardware. Títulos populares que hacían atractivo llevarse las consolas desde el primer día a casa. Decisiones no tan acertadas más tarde fueron las causantes de su declive. A pesar de ello, se nota que eran una compañía dedicada por y para los videojuegos, algo que debemos agradecerle, pues sin ella esta industria no sería lo que es ahora mismo.

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Fuente: BornToPlay