Para la gran mayoría del público Robert Kirkman es conocido por ser el autor de The Walking Dead, el cómic que inspiró la interminable serie homónima de AMC, pero lo cierto es que antes de publicar esta historia en Image (octubre de 2003) ya tenía en marcha otra colección mensual en la misma editorial (enero de 2003), Invencible, que pasaba algo desapercibida. Este era cómic de temática superheroica que durante 144 números iba a dar cabida a todos los estereotipos del género, pero que venía acompañada de cierto aire crítico y unas dosis de violencia que le alejan de los productos clásicos de Marvel y DC.

Invencible

Protagonista adolescente

Kirman que reúne en su obra casi todos los clichés de las colecciones más conocidas del género, se inspira claramente en la personalidad de Spiderman para crear su propio protagonista. Invencible es un adolescente que debe enfrentarse a los problemas de su edad a la vez que va descubriendo cómo manejar sus recién adquiridos superpoderes. De la mano de su padre, Omni-Man que es un trasunto de Superman y el ser más poderoso de la Tierra, se inicia en el que va a ser su trabajo de futuro.

Invencible

El cómic arranca con una historia aparentemente superficial, pero que poco a poco se va oscureciendo para presentar un lado no tan romántico y monocromo del superhéroe. El lector se va a encontrar con códigos que reconoce fácilmente, situaciones que ya ha vivido en las páginas de Spiderman, Batman, La Liga de la Justicia… pero que aquí se tornan más reales porque Kirkman consigue que sus personajes, ya sean héroes o villanos, sean creíbles y estén pegados a la realidad. Sus acciones tienen consecuencias y las muertes no tienen marcha atrás. La vida cotidiana de su protagonista, que presenta sus propios escollos y que no son pequeños, sirve para cimentar aún más la verosimilitud del relato.

Invencible

Contestario

Otro rasgo destacable del cómic de Kirkman es que, pese a su aspecto inocente, no se ahorra escenas violentas, algunas de ellas a la altura del The Boys de Garth Ennis, pero en este caso la mirada crítica se centra en el propio medio, mientras que en la serie del guionista británico los excesos de sus personajes sirven para señalar algunos aspectos sociales con los que está abiertamente enfrentado: el machismo, el neocapitalismo y la moral ultrapuritana.

Kirman construye un universo propio con sus grupos de superhéores, sus villanos, viajes entre dimensiones, conflictos entre diferentes razas extraterrestres… Todos son situaciones a las que es fácil encontrar un referente en Marvel o DC, pero su gran éxito es que consigue mantener al lector enganchado desde el primer momento. Su narrativa, llena de detalles, su excelente construcción de los personajes secundarios y la sensación de que cualquier cosa puede suceder en la siguiente página obligan a jurar fidelidad a la serie.

Invencible

Durante los quince años que dura la colección vamos a asistir a una profunda evolución del personaje que comienza con el descubrimiento de la verdadera naturaleza de su progenitor. Kirkman es amante de sorprender al lector con inesperados giros de guion e Invencible no es una excepción en su exitosa carrera.

Hay que señalar también que Kirkman cierra su obra de un modo que no hay vuelta atrás, todo lo que había que contar en sus viñetas se ha contado y no ha dejado mucho espacio para continuaciones ni para que otro autor se haga cargo de su personaje. Un acto valiente y honesto, que es de agradecer en un mercado en el que los números mandan sobre la calidad. Eso sí los especiales como en el caso de Universo Invencible de Philp Hester, no se ajustan a esta regla de oro.

Invencible

Dibujo muy personal

El encargado de poner los lápices a Invencible es Cory Walker, excelente dibujante con el que ya había trabajado un años antes en la miniserie Superpatriot: America’s Fighting Force (1992), él sería el encargado de dotar a la colección de un estilo muy personal con colores chillones y un dibujo muy limpio. Pero sus problemas para cumplir a tiempo con las entregas llevan a que sea sustituido por un casi desconocido Ryan Ottley, quien mantuvo la estética de su predecesor cuyo estilo es muy similar y elevó aún más el excelente apartado gráfico del que disfruta la obra.

Durante veinte números siguió la línea establecida por Walker, pero poco fue imponiendo su propia personalidad hasta convertir a Invencible en los cómics de superhéroes mejor dibujados. Su estilo que se caracterizaba al principio por una economía de trazos, líneas finas y limpias y composiciones en las que muestra su dominio tanto de la anatomía como del espacio, evoluciona hacia un trazo más grueso con un mayor dramatismo en los gestos y un cuidado de los detalles que sus primeras viñetas no estaba presente. Además, es un maestro en las escenas con movimiento, buscando a veces posturas y encuadres arriesgados que refuercen la tensión narrativa del momento.

Invencible

Edición ECC Comics

El cómic de Image, cuyo logotipo coincide casi al cien por cien con del protagonista, fue publicado en España por Aleta. En 2011 ECC Comics se hace con los derechos de Skybound, sello dentro de Image al que está vinculado Kirkman y en 2018 comienza una edición de lujo en tapa dura que consta de 12 tomos, de los cuales se han publicado 10, y que reúne la obra completa. Además, hay dos especiales con historias independientes.

Invencible

Guion: Robert Kirkman

Dibujo: Cory Walker, Ryan Ottley

Colección completa: 12 tomos más 5 especiales

Formato: Tapa dura

Precio:30 a 34 euros por tomo. Especiales variable.

Editorial: ECC Comics

Páginas: 320 páginas. Color.

Fuente: As Meristation