Jugamos al primer capítulo de Life is Strange: True Colors, la nueva entrega de esta popular saga de aventuras interactivas. Acompañamos a Alex Chen, la nueva protagonista, en esta historia de autodescubrimiento. 

Después de ganarse una legión de seguidores con la primera entrega, en 2015, la saga Life is Strange no ha dejado de crecer en todos estos años: la historia protagonizada por Max y Chloe, creada por Dontnod Entertainment, fue seguida por una precuela, Before the Storm, lanzada en 2017 y desarrollada por Deck Nine.

En 2018/2019, Dontnod volvía a este universo para contar una historia con unos temas y personajes completamente nuevos en Life is Strange 2 (y su spin-off, The Awesome Adventures of Captain Spirit). Si os interesa, aquí os dejamos 21 juegos cortos para pasaros en una tarde.

Y ahora, en 2021, Deck Nine vuelve a retomar la saga, pero en esta ocasión la hacen avanzar con la que bien podría ser considerada la tercera entrega: Life is Strange: True Colors.

Este nuevo capítulo trae consigo algunos cambios, como un «lanzamiento completo» (en lugar de por episodios separados por varios meses), y vuelve a presentarnos una historia y unos personajes completamente nuevos. Nosotros ya hemos hemos tenido la oportunidad de jugar al primer episodio, y en estas impresiones os contamos qué nos ha parecido.

Inside Out

Life is Strange: True Colors nos pone en el papel de Alex Chen, una joven asiática-americana que, nada más empezar la aventura, se muda a Haven Springs, un idílico pueblo en Colorado rodeado por montañas nevadas y plagado de color. Allí le espera su hermano Gabe, a quien hace ocho años que no ve.

El hecho de que Life is Strange: True Colors se desarrolle en Haven Springs ya es un pequeño aspecto clave: atrás queda el «road trip» de Life is Strange 2 para regresar a un escenario más contenido en el que sus habitantes tienen mucha relevancia de cara al argumento.

Sólo en este primer episodio ya hemos conocido a un gran número de secundarios: Gabe, el hermano de Alex; Charlotte, su novia;  Mac y su novia Riley; Ryan y Steph, posibles intereses amorosos de esta entrega (Steph es una vieja conocida de Before the Storm y protagonizará su propio DLC)…

Pero como decimos, al contrario que en la segunda entrega, donde los secundarios cambiaban de un episodio a otro por motivos argumentales, aquí se mantienen, lo que sirve para disfrutar del siempre bienvenido desarrollo de personajes.

Pero por supuesto el personaje estrella es Alex. Como anteriores protagonistas (o co-protagonistas), la joven cuenta con un poder sobrenatural: puede ver el estado de ánimo de las personas, representado por un aura de diferentes colores (de ahí el título), lo que en esencia le sirve para conocer sus pensamientos.

Cuando exploramos Haven Springs, algunos personajes aparecen señalados por un punto para indicarnos que podemos usar el poder de Alex sobre ellos. Manteniendo pulsado el botón L2 podemos ver su aura (jugando en PS5, el DualSense tiene una vibración concreta para estos momentos) y saber en qué estado se encuentran.

Esto sirve, generalmente, para abrir nuevas opciones de diálogo o desbloquear conversaciones completamente nuevas. Pero el poder de Alex tiene otro uso, bastante menos «agradable»: cuando las emociones de los demás son especialmente intensas, la joven queda «impregnada» por ellas, alterando su estado de ánimo sin que ella pueda controlarlo y dando lugar a momentos muy impactantes.

Los diálogos y conversaciones vuelven a tener una gran importancia, así como las decisiones que pueden alterar la trama y conducir a diferentes caminos y finales. True Colors sigue arrastrando un problema de anteriores entregas, y es la poca naturalidad que tienen muchos diálogos, con esas pausas tan antinaturales. 

Por otro lado, a la hora de tomar decisiones con Alex nos ha dado la sensación de que sólo existen dos «moods«: feliz o triste. Esto hace que su personalidad esté un tanto desdibujada, al menos en estas primeras horas. Veremos qué tal se desarrolla su personaje en los próximos episodios.

Por supuesto, sigue siendo posible explorar los escenarios, que en esta ocasión son bastante más abiertos que en anteriores entregas. Hay muchísimos elementos con los que es posible interactuar, coleccionables… 

También, como en otros Life is Strange, desde el menú tenemos acceso a cuatro elementos narrativos muy interesantes que aportan información sobre el mundo, los personajes o la propia Alex. En True Colors contamos con My Block (una suerte de Facebook), mensajes del teléfono móvil, un diario y recuerdos.

También como en anteriores Life is Strange, existen los llamados «momentos zen«: situaciones en las que la protagonista disfruta de las vistas o de una situación concreta, mientras una canción licenciada suena de fondo y se muestran diferentes planos del lugar, muy cinematográficos. No sería Life is Strange sin ellos.


Nuevo controlador DualSense para PlayStation 5 en color Rojo Cósmico.

Como probablemente ya estaréis imaginando, Life is Strange: True Colors es bastante conservador; las novedades no logran que nos quitemos de encima la sensación de que se parece demasiado a los anteriores. 

Aunque esto tampoco es una pega como tal, porque si os gustan los Life is Strange vais a disfrutar de True Colors como nosotros lo hemos hecho hasta el momento. Y no hay que olvidar que hablamos sólo del primer capítulo.

Por último, señalar que se puede apreciar una notable mejora en el apartado gráfico, particularmente en las animaciones de los personajes. Life is Strange: True Colors es la primera entrega que ha hecho uso de la tecnología de captura de movimientos de forma integral, lo que se traduce en animaciones mucho más naturales, especialmente faciales.

Y por si había alguna duda, tampoco está de más señalar que Life is Strange: True Colors está traducido al español (con voces en inglés). Recordad que el próximo 9 de septiembre vosotros también podréis disfrutar de la aventura al completo.

Fuente: HobbyConsolas