Dentro de tan sólo unos días llega a las tiendas Scarlet Nexus, la nueva propuesta estilo anime de Bandai Namco para PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series X|S y PC. La compañía es especialista en adaptar el estilo de las series de animación japonesa al mundo del videojuego, con ejemplos como Digimon Story: Cyber Sleuth, Naruto Shippuden Ultimate Ninja Storm, Dragon Ball FighterZ y Dragon Ball Z: Kakarot…

Pero hay dos aspectos que separan a Scarlet Nexus de los juegos mencionados: el primero es que se trata de una nueva IP que no se basa en ninguna licencia ya establecida. Está claro, sin embargo, que la compañía confía en su potencial, pues el próximo 1 de julio se estrenará la serie de animación producida por Sunrise (Gundam, Cowboy Bebop, Code Geass y un larguísimo etcétera).

El otro aspecto es que pese a que a primera vista no se diferencia demasiado de juegos como God Eater o Code Vein (también de Bandai Namco), Scarlet Nexus es un título «single player puro«, sin ningún tipo de componente online y dando una gran importancia al desarrollo de la historia y los personajes.

De hecho, tras pasar un buen puñado de horas combatiendo con el poder de la mente, nos atreveríamos a decir que la obra de Bandai Namco viene a cubrir el hueco dejado por PlatinumGames durante los últimos años, gracias a un sistema de combate muy robusto y una historia que engancha de lo lindo. Os lo contamos en nuestro análisis de Scarlet Nexus.

Dos caminos, un destino

Scarlet Nexus nos lleva hasta un futuro en el que los poderes psíquicos (de todos los tipos y colores) son una realidad. Y es una suerte, porque ese mundo vive bajo la amenaza de unos seres de otra dimensión conocidos como Alter, que atacan a la población humana para devorar sus cerebros. Para defenderse, la humanidad crea la FSA (Fuerza de Supresión Alter), un grupo militar formado por individuos con grandes habilidades psíquicas. Y a este grupo pertenecen los dos protagonistas jugables de Scarlet Nexus: Yuito Sumeragi y Kasane Randall.

Como decíamos, Scarlet Nexus da una gran importancia a la historia, con numerosas secuencias de vídeo y un estilo narrativo que bebe claramente del género shonen (las historias dirigidas al público adolescente). La inmensa mayoría de secuencias se desarrollan a través de una mezcla entre imágenes estáticas y paneles que muestran a un personaje gesticulando; al principio tiene su gracia por aquello de recordar a un manga en movimiento, pero a la larga se nos ha hecho bastante pesado y hemos echado en falta más secuencias de vídeo tradicionales (que las hay, pero escasean bastante).

La historia en sí peca de lentitud durante las primeras horas, pero pasado cierto punto pisa el acelerador, las cosas se ponen MUY interesantes y asistimos a un auténtico festival de giros de guion. No se libra de los clichés del shonen en muchos aspectos, especialmente en lo que se refiere a la forma de ser de los personajes, pero eso no quita que nos haya dejado un gran sabor de boca; la historia es uno de los puntos fuertes de Scarlet Nexus.

Y en ese sentido Scarlet Nexus apuesta por algo un pelín distinto: nada más empezar, debemos elegir entre jugar con Yuito o Kasane. Además de las diferencias jugables (que detallaremos a continuación), son rutas diferentes, con diálogos y situaciones diferentes. Por falta de tiempo, sólo hemos podido jugar la historia de Yuito y parte de la de Kasane, pero nos ha servido para ver que realmente merece la pena experimentar ambos viajes. Hay puntos en los que las historias convergen y sí, se vive (y se juega) lo mismo, pero también muchos otros en los que contemplamos situaciones desde una perspectiva diferente… Y os aseguramos que la perspectiva es muy importante de cara al argumento de Scarlet Nexus.

Tormenta mental

Hablemos de la jugabilidad y el sistema de combate de Scarlet Nexus, que como decíamos es otro de sus puntos fuertes. Yuito va armado con una katana, dotando a su estilo de juego de un enfoque más centrado, mientras que Kasane hace uso de cuchillos psíquicos, lo que le permite cubrir grandes espacios y golpear a grupos de enemigos. Cada uno cuenta con su propio mapa cerebral (árbol de habilidades) desde el que podemos desbloquear de todo: mayor número de ataques en un combo, ataques cargados, doble salto, esquivas aéreas, fintas perfectas… De ahí la comparación inicial con las obras de PlatinumGames, pues la acción goza de un estilo veloz, contundente y cargado de posibilidades.

Lo que más destaca del sistema de combate de Scarlet Nexus es sin duda el uso de los poderes psíquicos. Tanto Yuito como Kasane poseen psicoquinesis, la habilidad para mover objetos con la mente. Esto se traduce en la posibilidad de coger y lanzar objetos del escenario, algo que se puede intercalar con los ataques básicos para crear combinaciones y causar grandes daños.

Al principio puede parecer un sistema un tanto básico, pero una de las claves de Scarlet Nexus es su curva de aprendizaje: en cuanto nos hemos acostumbrado a una nueva mecánica, se introduce otra nueva, siempre de forma gradual y a muy buen ritmo. Por ejemplo, en los escenarios podemos encontrar objetos normales (coger y lanzar) y especiales. Estos últimos requieren algo más de tiempo de preparación y un pequeño QTE, pero siempre provocan efectos muy útiles: cubrir a los enemigos de aceite, golpear a varios con vigas de acero, arrollar desde lo alto de un autobús… La interacción con el escenario es fantástica y le da mucha variedad al combate.

El otro elemento destacable del combate es el uso de los personajes acompañantes. Scarlet Nexus da una gran importancia a los secundarios, cuyo número es bastante elevado (y aun así se las apañan para tener «bastante tiempo en pantalla»), lo que contribuye aún más a esa sensación de estar viendo un anime. Podemos descubrir más sobre ellos en los llamados episodios de vínculo, secuencias opcionales que ayudan a mejorar la relación, así como hacerles regalos con el mismo fin.

De cara al combate, nuestro personaje siempre (o casi) está acompañado por dos secundarios controlados por la IA (podemos alterar su comportamiento con unas órdenes un tanto básicas). Lo interesante es que cada uno dispone de un poder psíquico diferente: piroquinesis, clarividencia, escleroquinesis, electroquinesis, hipervelocidad, invisibilidad… Cada poder nos confiere diferentes ventajas durante un tiempo, y cuanto mayor sea el nivel de vínculo con el personaje asociado, tendremos acceso a más y mejores habilidades.

Además, también confieren al combate de un puntito de estrategia. Por ejemplo, los enemigos cubiertos de aceite son vulnerables al fuego (piroquinesis), mientras que la electricidad (electroquinesis) hará estragos si los cubrimos de agua; hay enemigos que se pueden esconder bajo tierra o volver invisibles, en cuyo caso la clarividencia viene de perlas; y si hay un ataque que parece imposible de esquivar, la escleroquinesis nos ayuda a aguantar el impacto. La cantidad de opciones es tan amplia como el número de secundarios y se invita mucho a aprovecharlas.

Scarlet Nexus cuenta también con un pequeño componente RPG: podemos crear y equipar mejores armas, hay complementos para mejorar diferentes facetas, modificar la apariencia con trajes y accesorios cosméticos y usar objetos en combate. No es lo más elaborado del mundo, pero toda profundidad se agradece, por pequeña que sea.


El nuevo mando de Xbox Series X es retrocompatible con Xbox One, Windows 10 y Android.

Sólo hay dos puntos negativos de cara a la jugabilidad: el primero es la cámara, que desgraciadamente puede llegar a ser un incordio en combate. Y el segundo son los escenarios, que cuentan con un diseño bastante poco inspirado que hace que explorarlos no sea nada emocionante.

Pese a esto, el sistema de combate de Scarlet Nexus es muy entretenido, variado y espectacular. No os cansaréis de repartir espadazos/cuchillazos, lanzar escombros y desatar el poder de la mente.

Terminamos, cómo no, hablando del apartado audiovisual de Scarlet Nexus. Como no podía ser de otra manera, la obra de Bandai Namco apuesta por una estética anime (es decir, cel-shading), aunque curiosamente está aplicada sólo a los modelos de los personajes. Escenarios y enemigos hacen gala de un estilo más tradicional, lo que provoca un contraste muy llamativo. Los efectos de los diferentes poderes psíquicos, y en concreto los de ciertas habilidades especiales que se desbloquean al avanzar en la historia, están especialmente conseguidos.

Para elaborar el análisis de Scarlet Nexus hemos tenido acceso a la versión de PS5, de la que podemos destacar la resolución (3840x2160p), la fluidez (60 fps constantes) y los tiempos de carga de apenas unos segundos. Hay diferentes efectos de vibración al realizar ciertas acciones en combate, pero por lo general el DualSense está bastante desaprovechado.

En cuanto al apartado artístico, tenemos una de cal y otra de arena: en lo que se refiere al diseño de los personajes, a Scarlet Nexus le falta algo para destacar por encima de otros títulos de corte similar; de inicio, cuesta quitarse la impresión de «esto ya lo he visto antes«. Sin embargo, el diseño de escenarios y enemigos es realmente llamativo, especialmente estos últimos, pues los Alter están compuestos por piezas orgánicas, mecánicas y elementos florales, lo que les confiere un aspecto muy elegante

Del apartado musical hay que destacar sobre todo el tema principal, lo que vendría a ser el «opening» de Scarlet Nexus: Dream in Drive, del grupo The Oral Cigarettes. El resto de canciones que componen la banda sonora, sin ser especialmente destacables, acompañan a la perfección y ofrecen una curiosa mezcla de géneros que va desde la electrónica más cañera hasta piezas con violines para los momentos más épicos.

Fuente: HobbyConsolas