Los accionistas de Activision Blizzard, la compañía detrás de Call of Duty y World of Warcraft, han aprobado el pago de 155 millones dólares a su consejero delegado, Robert Kotick. Lo han hecho con el 54% del respaldo de su accionariado, lo que sugiere que la medida ha sido aceptada de forma ajustada. Además, la compañía retrasó la votación durante una semana, un movimiento que se ha producido en un contexto marcado por la críticas, ya que un grupo inversor ha afeado la remuneración que percibe el directivo, así como la extensión de su contrato, que finalizará en 2023.

La votación estaba prevista inicialmente para el próximo 14 de junio, pero la empresa la retrasó para permitir que los inversores pudieran echar un vistazo a los cambios que habían aplicado a la compensación de Kotick. Activision ha dicho que ha evitado otros bonuses y que ha incrementado la cantidad de acciones que su CEO debe tener en posesión. La gigante norteamericana ha destacado además que el rendimiento ha sido “excepcional”. De hecho, las compensaciones están ligadas a los resultados de la compañía.

¿Más cambios en camino?

“Activision espera acometer más cambios en respuestas a un voto en el que el 46% de los accionistas mostraron su descontento”, ha dicho Michael Varner, del grupo inversor CtW, el mismo que criticó los altos emolumentos de Boby Kotick. “No podrán ‘dormirse en los laureles’ con los cambios que han realizado hasta el momento”, argumenta.

A través de un comunicado, el grupo criticó la extensión del contrato de Kotick, que expira en marzo de 2023. Aunque reconocen que los términos contemplan una reducción del dinero que percibe, la prolongación de su relación laboral “es demasiado corta”, de forma que CtW opina que no impactará en su pago real, ya que el CEO podrá renegociar las cantidades cuando vuelva a reunirse para ampliar su contrato. Esperan, por tanto, “una reforma a largo plazo de sus compensaciones.

Fuente | Reuters

Fuente: As Meristation